domingo, 29 de mayo de 2011

IMPA, una historia

La fábrica Argentina de metalurgia y plástico se fundó en el año 1918  a partir de capital nacional. IMPA tuvo sus primeras sedes en el barrio de Almagro, Quilmes y Ciudadela y, en 1948, formó parte del DINIE: un grupo de fábricas industriales que estaban dirigidas por el Estado Nacional.

En 1961, por cambios políticos, las instalaciones ubicadas en estos dos últimos lugares se desvincularon transformándose en cooperativas de trabajo y fue la sede de Almagro (Querandíes al 4200) la que continuó su desarrollo. De esta manera, IMPA se convirtió en el líder del mercado dentro del rubro al que se dedicaba.
Durante el gobierno de Carlos Menem, en la década del 90, muchas fábricas en manos del Estado comenzaron a endeudarse, a reducir el número de asociados y a sufrir una desarticulación de las maquinarias. Los trabajadores obtenían salarios muy bajos y esto generó el accionar de los mismos ocupando la empresa. Es aquí donde comenzaron los problemas y la agitación por parte de los operarios…

La empresa se encontraba en un contexto de desamparo tanto gubernamental como sindical. Los trabajadores reaccionaron y decidieron expulsar a la comisión directiva para poder formar parte de ésta y así conservar sus puestos de trabajo. Además, de esta manera, podían controlar que las maquinarias no fueran desarmadas.

Asimismo se logró que la cooperativa quiebre y que IMPA se transforme en una Sociedad Anónima. Comenzó a funcionar, aun en condiciones nefastas, con los servicios de luz, agua, y gas cortados y con la obligación de responder a una deuda que se había contraído anteriormente (de la cual hoy en día se pagó mas del 50%). Una sensación de bronca y enojo predominaba entre los trabajadores que querían cambiar la historia.

La fábrica desarrollo sus tareas normalmente durante los siguientes años hasta que en Abril de 2008 dos acreedores iniciaron acciones legales en contra de la empresa; aunque los motivos eran falsos el juez encargado de la causa declaró la quiebra y el desalojo de la empresa.

Luego de los hechos citados,  una gran cantidad de trabajadores se resistieron y asociados con un grupo de gente dedicado a difundir diferentes tipos de corrientes culturales, ocuparon la planta y continuaron con la producción.
De esta iniciativa surgió un Centro Cultural donde se pueden manifestar diferentes actividades artísticas. Por otro lado, se instaló un centro de salud comunitario y un bachillerato. Ambas se complementaron con otras entidades del barrio a disposición de los vecinos.

El bachillerato es un proyecto que integra lo educativo y lo social. A diferencia de las escuelas normalizadoras, esta se piensa como una organización popular formada en el ámbito de lo barrial y lo social. Se propone un lugar con un significado político, un espacio de puro movimiento y cuestionamiento.
Respecto al Centro Cultural, nos encontramos con una gran producción artística dentro de una producción industrial para todas las edades. Obras de teatro, danzas folklóricas, talleres de canto, talleres combinados de tela y trapecio y mas actividades pueden aprenderse en el IMPA. Los talleres son pagos y el precio de los mismos se averigua en la  fábrica los lunes, miércoles y viernes desde las 15 hs hasta las 20 hs.

Todavía los trabajadores del IMPA están esperando la sanción definitiva de la ley de Expropiación. Resisten y esperan para que se les permitan trabajar en un marco legal.

viernes, 6 de mayo de 2011

Proceso de escritura - Narraciòn a patir de una palabra

A partir de la elección de una palabra (mono) sobre el texto de influencia comencé a redactar mi historia. Inmediatamente al elegirla pensé en una historia que se desarrolle en una selva. Se me ocurrió crear un personaje que visite por primera vez este lugar, por otro lado la narración se basaría en un  animal llamado Floripio que respondería a la elección de la palabra. Quise que entre el mono, Alsirio y la protagonista surgiera una relación de afecto que altere el viaje de la narradora, ya que conoce algo que no esperaba conocer ni encontrar, y  la haga prolongar su estadía. Pero tuve presente en todo momento la idea de que la misma debía regresar a su lugar, a la ciudad. No por nada en especial, pero sinceramente, no tenia pensado que se quedara allí en la selva.
 Le quise dar un final que cierre la historia, un final definitivo en donde todo vuelva a su lugar: la protagonista vuelve a su casa porque padece una enfermedad contra la que no puede luchar en la selva. De alguna manera todo se ordena. Regresa a la ciudad y a la civilización. Cuando considero la manera en la que se dio el viaje, me refiero a que la narradora recapacita y prioriza su salud antes de la relación que tuvo con los personajes de la selva.
Al mismo tiempo quise pensar en algo que hiciera que esta experiencia tuviera mayor trascendencia, es decir, la idea no era que haya un viaje que se realizó y finalizó sin un sentido, sino que a lo largo del tiempo se siga nombrando y recordado. Por eso pensé que la protagonista podría estudiar algo relacionado con los animales.

IMPA - Primer visita

Es un lugar muy extraño, por empezar se trata de una fábrica de metalurgia y plástico en Almagro…pensé que estaba abandonada o que ya no se trabajaba en ella: es muy oscura y fría. Un señor me da la bienvenida, la entrada es sin cargo, me indicó donde es la peña. Hay muchos pisos, en el tercero se lleva a cabo la peña. El lugar se ve un poco descuidado, antiguo, hay varios carteles explicando la situación que se esta viviendo en la fábrica y también hay otros que informan acerca de eventos que se darán próximamente. Veo indicadores que prohíben el paso hacia determinados lugares, supongo que serán los espacios de los trabajadores.
Llegué al tercer piso con la idea de que sería una peña tradicional….pero no. Hay mucha gente joven con un estilo muy bohemio, es un lugar cerrado. Bailan zamba folklórica en parejas de hombres y mujeres, ambos tienen un pañuelo en la mano (es característico del baile), están todos maso menos en fila. Yo no me animaría a bailar. Una mujer canta y otros tocan la guitarra, también hay una chica que toca una especie de violín…me pareció raro, nunca vi un violín en la música folklórica. Mucha gente toma mate, fuma, y  toma vino del pico. Yo me compré un vaso de gaseosa. También venden comida.
Miro el lugar desde afuera, no me siento parte, no siento que esté defendiendo lo mismo que ellos…me parece un lugar totalmente nuevo y fuera de lo que conocía. La gente no nota la llegada de otras personas. Hay un par de niños que corren mientras la gente baila.
Según me dijo un señor esta peña se realiza a modo de “resistencia cultural” ya que quieren trasladar la fábrica. Colaboran con la resistencia de los trabajadores realizando este tipo de actividades. Comienza a  las 14 hs de este día Domingo y dura hasta la madrugada del día siguiente, pero no lo hacen todos los días. Durante la semana se trabaja en la fábrica.
Es un lugar bastante interesante, con historia y con motivaciones. Pensé que al venir acá recordaría el campo pero no me sucedió eso. Es como una peña urbana, una peña de las nuevas. Por lo menos yo no estaba acostumbrada a estas.