lunes, 29 de agosto de 2011

fin!

con lo subido anteriormente y varias cosas mas que agregue doy por terminado mi proyecyo...buena experiencia. Al principio pense que seria un poc denso revisar tanto el texto, pero me di cuenta que siempre se encuentra algo diferente para modificar o agregar.
Hasta mañana!

viernes, 26 de agosto de 2011

...


Todo andaba bien con María Elisa, seguí compartiendo varios de mis sueños con ella…pero cada vez eran más raros. Y esto fue porque Sebastian, su actual novio, empezó a aparecer en ellos. Para mi no era tan extraño, no era la primera vez que soñaba con él.
Entre todos mis sueños con Sebastian, hubo uno que me hizo recordar viejos momentos. No solo viejos momentos sino también momentos secretos, momentos ocultos, momentos perfectamente disimulados. Y por supuesto…momentos inolvidables.
Por lo que parecía nos encontrábamos en un bar de San Vicente. También estaba María Elisa con un grupo de amigos y amigas que compartíamos. Yo era la camarera del bar, iba y venía con bandejas, atendía a mis conocidos y a la demás gente. Recorría el lugar bailando al ritmo de la música repartiendo vasos, tragos y botellas. Se me veía muy contenta y entusiasmada y esto era porque él estaba ahí.
Cruzábamos miradas, nos sonreíamos y me preguntaba si alguien se daría cuenta de esas apasionadas secuencias. A todo esto, los demás se divertían brindaban, charlaban y algunos se paraban a bailar.

domingo, 21 de agosto de 2011


Holaaa! Ayer fui a ver una obra a un teatro en Palermo, se llamaba “Myosotis, la planta”…lo comento porque de casualidad tocaba el tema de los sueños y mientras veía la obra pensé que podría aportar algo a este proyecto…En breves voy a subir un poco mas del texto, ya que me falta contar el conflicto que se genera en la historia y así poder darle finalmente un cierre…
Saludos y en breves vuelvo a aparecer!!!

lunes, 15 de agosto de 2011

MIEDO,Raymond Carver



MIEDO
Miedo de ver una patrulla policial detenerse frente a la casa.
Miedo de quedarme dormido durante la noche.
Miedo de no poder dormir.
Miedo de que el pasado regrese.
Miedo de que el presente tome vuelo.
Miedo del teléfono que suena en el silencio de la noche muerta.
Miedo a las tormentas eléctricas.
Miedo de la mujer de servicio que tiene una cicatriz en la mejilla.
Miedo a los perros aunque me digan que no muerden.
¡Miedo a la ansiedad!
Miedo a tener que identificar el cuerpo de un amigo muerto.
Miedo de quedarme sin dinero.
Miedo de tener mucho, aunque sea difícil de creer.
Miedo a los perfiles psicológicos.
Miedo a llegar tarde y de llegar antes que cualquiera.
Miedo a ver la escritura de mis hijos en la cubierta de un sobre.
Miedo a verlos morir antes que yo, y me sienta culpable.
Miedo a tener que vivir con mi madre durante su vejez, y la mía.
Miedo a la confusión.
Miedo a que este día termine con una nota triste.
Miedo a despertarme y ver que te has ido.
Miedo a no amar y miedo a no amar demasiado.
Miedo a que lo que ame sea letal para aquellos que amo.
Miedo a la muerte.
Miedo a vivir demasiado tiempo.
Miedo a la muerte.
Ya dije eso.

Proceso, con mas profundidad


Como dije anteriormente, el texto de Carver “¿Por qué no bailan?”, me gusto mucho. Por esta razón leí otro de sus textos y un poema. El texto se llama “Si me necesitas, llámame” y el poema “Miedo”.
Por otro lado hojeé un poco de su biografía. Carver fue alcohólico buena parte de su vida y el alcohol es un elemento que pude ver en dos de sus historias. En “¿Por qué no bailan?” uno de sus personajes está constantemente tomando whisky, luego le comparte a los otros dos y finalmente los tres personajes terminan bailando borrachos.
Aparte de esto, cuando uno termina de leer el texto queda un poco desorientado. De por si la historia es un poco rara y uno presiente que hay algo que no se està contando. Entonces, el autor no narra para resolver ni para volver a una realidad. Se muestran cosas que no podemos unir y la narración se vuelve un poco tensa.
En el cuento “Si necesitas, llámame” la historia trata de una pareja, Dan y Nancy, la cual estaba en un momento de crisis dado que ambos mantenían una relación paralela con otra persona: amantes. Por esta razón deciden pasar tres meses solos en una casa alquilada al norte de California, dejando a su hijo con la madre de Nancy. 
La reconciliación no se logra del todo. El lector puede interpretar que de alguna manera la pareja vuelve a encontrarse y, poco a poco, a unirse en la escena en la que se sientan frente a la chimenea a charlar mientras toman café y escuchan la radio (no es detalle menor aclarar que luego de eso hacen el amor). Todo esto sucede después  de un episodio con caballos blancos, episodio raro y en donde, a mi criterio, podemos ver “el toque Carver”. ¿Acaso estos caballos blancos habían sido pie para que ambos se relajaran y dejaran de lado la fea situación en la que estaban o simplemente fue algo más?
 El alcohol aparece pero no literalmente. Con esto quiere decir que no se encuentran botellas de whisky ni de cerveza. Pero Nancy menciona sentirse borracha y expresa  no saber bien cómo es, a pesar de esto aclara que se siente bien.
El final es bastante singular: Nancy regresa con su hijo y su madre, mientras Dan opta por quedarse en la casa alquilada y llamar a Susan, su amante.
Sin embargo, en la despedida yo interpreté que hay una especie de reconciliación. Se van a extrañar, se abrazan y hasta recuerdan las cartas que se mandaban de jóvenes. Entonces, había servido.

Ya descubriendo un poco más del estilo Carver, querría incluirlo en mi proyecto narrativo. No encontré historias sobre sueños, ni nada que a ellos haga referencia. Pero mi idea es incluir en mi texto un poco de esto, como me recomendaron deberia surgir un conflicto en mi historia... asi que en eso estoy...y darle un final no tan convencional.

Hasta mañana!

martes, 2 de agosto de 2011

Proyecto... continuaaaa




Para muchos puede ser algo más, sin importancia ni trascendencia. Pero para mí, jamás pasan desapercibidos. Es que dicen mucho, es que pasan cosas y no otras, es que aparecen personajes extraños y hasta a veces irreales, es que me traen muchos recuerdos y me dejan pensando…los sueños no son una simple secuencia de cosas que suceden mientras dormimos, tienen algo…
Claro que no a todos les ocurre lo mismo respecto a esto. Un buen ejemplo es mi vecina María Elisa. Fuimos amigas desde muy pequeñas, desde que me mude al barrio de San Vicente. Viví muchas cosas con ella., todas las tardes nos juntábamos a merendar, a chusmear, salíamos a andar en bicicleta o a dar vueltas por la plaza mientras comíamos golosinas.
Ya con 22 años cada una, yo con algunos meses más, no compartimos estas mismas cosas, pero si nos seguimos viendo debes en cuando para tomar un café y charlar. Estas veces en Buenos Aires.
Recordando nuestra amistad no puedo dejar de recapitular las innumerables veces que vino o fui a dormir a su casa, o los cientos de campamentos que organizábamos en el jardín de la mía. Cada vez que me despertaba le preguntaba: “¿Y soñaste? ¿Qué soñaste? Si es bueno intenta contármelo antes de desayunar así se te cumple”. Y ella siempre muy superada y con su mejor cara de aburrida me decía: “Nada, no soñé nada… no se porque le das tanta importancia…pasa mientras dormimos ni siquiera tendrías que recordarlos.”
Lo que ella no sabía es que siempre soñamos y según dicen,  cada sueño dura un segundo y tenemos miles de ellos en nuestras largas horas de reposo.
Me causa gracia recordarlo, yo siempre tan atenta cada vez que me iba a dormir, con tanta fascinación y María Elisa ni lo pensaba.
En fin, no solo estoy rememorando esto porque era algo que me sorprendía, sino también, porque últimamente no paro de soñar con ella. Primero llegue a pensar que algo malo le había pasado, que estaba enferma o que había muerto. Pero no, nada de eso había sucedido porque hacia menos de dos semanas que había hablado con ella por teléfono.
No siempre soñaba con lo mismo, a veces María Elisa era la protagonista del sueño y se mezclaba con otros personajes que nada tenían que ver con ella, pero si conmigo. Otras veces simplemente pasaba por atrás de la escena importante y en algunas pocas ocasiones mis sueños me mostraban las viejas épocas que disfrute en el barrio con mi amiga.

Mi ojos comienzan a moverse cada vez con menos frecuencia, todo en mi cuerpo se enlentece, siento que me estoy durmiendo, siento que me voy cayendo. Mis ojos se cerraron por completo, el inconciente se despierta, la realidad se distorsiona y comienzo a percibir cosas que no existen. Una vez más la veo a María Elisa, las imágenes cambian rápidamente…son raras, tan reales y vividas que dudo si estoy dormida o despierta. Se fusionan diferentes personas, lugares, épocas, edades, todo de manera discontinua y sin sentido.
Esta vez María Elisa llora y grita, me pide ayuda desesperada. No puedo entender que es lo que sucede, no sé como ayudarla…poco a poco se va alejando, pero ahora la noto enojada. La quiero ir a buscar pero me quedo pasmada mirando como desaparece por las calles. Por lo que se ve son las viejas veredas de San Vicente, puedo ver la plaza pero con gente de otros países…extranjeros… ¿Por qué hay extranjeros en San Vicente?
No siento estar dormida, al contrario…yo manejo mi propio sueño. Me desperté.
            Que sensación tan rara, ¿sentir que puedo manejar mi propio sueño? Inmediatamente a que eso sucediera mis ojos se abrieron. Lo recuerdo todo, fue corto pero me quedé preocupada. Pensé en llamarla a María Elisa, pero a ella no le importaría. Además, hacia pocos días me había mandando un mail contando que emprendería un viaje a Centroamérica con su novio, en busca de una reconciliación. No tenía sentido contarle sobre esto.
Decidí entonces, dejarlo pasar  y cada vez que vuelva a soñar… dejarme llevar. Y si sentía de nuevo esa sensación de control, dejarla fluir…
            Así fue, varias noches seguidas seguí soñando con María Elisa, entre muchas otras cosas. La particularidad de todos estos sueños fue que podía hacer lo que yo quisiera en cada uno de ellos: viaje a lugares impensados, pude volar, conocí a mis abuelos, envevejecì, le cambié el color al cielo, fracasé como modelo, me casé, le descubrí la cura al cáncer, fui famosa, tuve una banda de rock, volví a la niñez y hasta conocí la muerte. Sueños ilimitados pero vigilados.
Si, vigilados…a pesar de que yo dormía, en los sueños estaba bien despierta. No pasaban cosas que yo no quisiera, me encontraba con gente y evitaba a otra, todo se daba a mi gusto. Podría verse un poco aburrido, pero no lo era, incluso era más emocionante. Me entretenía ver la cantidad de cosas que podría armar y desarmar.
De ahí que en uno de mis sueños se me ocurrió volver a ser pequeña y revivir las placenteras tardes con María Elisa. Las dos estábamos andando en bicicleta por la plaza Mariano Moreno y comiendo girasoles tostados que guardábamos en el bolsillo de la campera. Era una tarde de primavera, un poco fría para ser esa época del año. Pasábamos por mi casa, saludábamos a mi mama que barría la vereda y a mi abuelo que estaba sentado en su silla disfrutando la tarde. Después de una larga marcha, conducíamos hasta la casa de la prima de María, Berta. Ella había muerto hacia varios años ya, pero no podía no estar en este sueño, en esta típica tarde en San Vicente. Siempre con una sonrisa, tan animada y chistosa. La visitábamos y ella nos esperaba con su tradicional tarta de coco. Caía la tarde y terminábamos el recorrido, cada una en su casa.
Lindo sueño.
            A la mañana siguiente, me llega un mail de María Elisa:

¡Hola amiga! ¿Cómo anda Buenos Aires? Yo la estoy pasando muy bien con Sebas, ahora estamos en Costa Rica. Llego en un par de días, podríamos combinar algo para hacer, tengo muchas cosas que contarte. No me aguante una de ellas…así que te cuento ahora… ¡ayer soñé! ¿Increíble, no? Un sueño hermoso, estábamos las dos en San Vicente paseando en bicicleta, aparecía tu mamà, tu abuelo y ¡hasta Berta! Me puso muy contenta volver a verla, si bien fue un sueño, me sentí muy cerca de ella. No tengo mucho tiempo, pero en cuanto nos veamos te cuento cada detalle de mi primer sueño. Buen comienzo ¿no?
¡Te mando un beso grande, Chau!
            Si el sueño con María me había gusto, para esto no tenia palabras. Por primera vez mi amiga había soñado, soñó mi sueño, ¿la habré hecho soñar? Le respondí el mail:

¡Increíble pero cierto! Me pone muy contenta, y si…gran comienzo. Así de lindos son los sueños, cumplís deseos, te transportas pasajeramente a otra dimensión, descargas el inconsciente y perdès la razón. Pocas veces vas a poder recogerlos por completo…pero lo que te queda de ellos, es lo que importa.
¡Saludos amiga! Hasta la vuelta…



Continuando la historia apareció el tema del viaje. Propuse que la protagonista y Maria Elisa se "unieran" en un viaje, el sueño. Mientras Maria Elisa viaja realmente, físicamente a Centroamérica...la protagonista se conecta con ella a través del sueño que tienen en común. También de alguna manera la protagonista es "responsable" de que su amiga sueñe...
Quedan sin resolverse algunas cuestiones como las que aparecen en el primer sueño que la protagonista cuenta...no se explica porque aparecen extranjeros en San Vicente ni tampoco porque Maria Elisa lloraba y escapaba... debería resolverse en la narración?
Leí  consigna para soñantes del cuadernillo...verdaderamente no se si me pude armar una propia consigna... pero si le hice caso al tema de no contar el viaje completo (por eso intente no explicar el primer sueño ni tampoco porque las dos sueñan lo mismo o porque la protagonista es la encargada de que Maria sueñe)

Por ultimo, cuando empece el párrafo de "Mis sueños comienzan a moverse cada vez con menos..." lo hice de la nada, osea, abrí el word y lo escribí, y así nomas lo uní con lo anterior...no se si quedo muy bien...

Por ahora, hay esto....pretendo ver la película "El origen" haber si se me ocurre algo mas...

besos!

lunes, 1 de agosto de 2011

Eterno cuarto- Reescrtiura

Aurelia Sisinni
Comisión 52
Claudia Ris
Narración a partir de un elemento del evento cultural al que se asistió – Crear una narración de género ficticio
Individual
Original


El reloj marca las 6:00 AM, una vez más es hora de ir a trabajar. Desde los quince años trabajo en la fábrica de metalurgia y plástico del barrio de Almagro, IMPA. Ya es una rutina, ya es una familia la que encontré en este lugar. De lunes a sábados desde las seis de la mañana hasta las nueve de la noche me ocupo de purificar metales, fundir y solidificar plásticos entre otras cosas. Somos alrededor de cien trabajadores y a pesar de alguna que otra discusión, es un lugar de trabajo muy agradable y confortante…será que sólo somos hombres…
         Cualquiera que visite la fábrica creería que es un lugar frío, incómodo y muy ruidoso. Posiblemente lo sea, pero me bastan mis 38 años de trabajo para pensar completamente lo opuesto.
         Me toma un tiempo llegar al IMPA, serán entre una hora y dos las que tengo de viaje. Voy entretenido, pensando, recordándola siempre a ella. ¿Cómo es que se fue? ¿Por qué no está más? Es todo tan insólito y misterioso, no encuentro y jamás encontré una respuesta para esto. Es que fue hace dos años cuando decidí traer a mi hija Julieta a conocer la fábrica. Estuve con ella durante todo ese día; conoció y recorrió la fábrica una y otra vez, pero se hicieron las nueve de la noche y nunca apareció...
         Mientras papá trabaja podría dar un par de vueltas, no me voy a quedar todo el día acá sentada mirando. Según el mapa de la fábrica hay varios pisos…voy a empezar a recorrer. Esto es enorme, ¿Cuántos cuartos habrá en total en todo IMPA? va a ser muy fácil que me pierda, tendría que avisarle a papá por donde voy a estar…pero mejor no molestarlo…vuelvo en un rato a la puerta de entrada y tema solucionado.
 Finalmente entre tantos sitios para explorar me decidí. Este lugar es increíble, cuántas cosas para jugar y entretenerme… creo que puedo pasarme horas en este cuarto. Desde las enormes maderas hasta los tornillos más pequeños son útiles para empezar a transformarlo. Empecé con las piezas de mármol y un par de tablas para armar algunas mesas. Las tuercas y los pernos me sirvieron  para hacer ruido, mucho ruido…pude armar unas maracas. Seguí buscando cosas, descubrí unas planchas de corcho que se veían muy aburridas…necesitaban un poco de color. Después de husmear por varios cajones  tres tarros de pintura aparecieron en uno de ellos: uno rojo, otro amarillo y el último verde, alcanzaban. Me choqué con unas rejillas de metal…las desarmé, las pinté y las colgué…era importante que la habitación termine bien decorada. Todo estaba quedando muy bien, pero se seguía viendo un poco sucio. Barrí el piso y luego le quité el polvillo a las cosas que había creado.
Empecé a oír ruidos…alguien se estaba acercando. Tocaron la puerta.
-¿Quién es?- dije.
-Facundo, el hijo de Raúl- respondió.
-¿Raúl?- pregunté sorprendida.
-Sí, el que trabaja en el segundo piso con la máquina de aluminio ¿Puedo pasar?
-Sí pasá, pero cuidado con los tarros de pintura.
Facundo entró al cuarto; no lo conocía, pero parecía simpático y creo que tenía alrededor de 15 años, como yo. Me ayudó a armar un par de sillas y a colgar unas torres que había inventado con unos discos de plástico. Era más alto y más fuerte que yo, así que colaboró mucho con el armado del cuarto, hasta conectó un par de cables para poder iluminar mejor la pieza.
-Gracias, estaba un poco aburrida recorriendo la fábrica y descubrí este lugar.
-Quedó muy bien… ¿venís seguido?
-No, hoy la conocí. Está buena, me gusta…seguro venga más seguido.
-Yo vengo siempre, a veces ayudo a mi papá y otras me la paso yendo de piso en piso. ¿Vivís cerca?
- No, tengo como una hora o más de viaje…pero quería conocer el lugar de trabajo de mi papá, así que no dude en venir en cuanto me invito. Y…ya que tanto conoces me vas a poder ayudar a seguir ideando el cuarto.
-Claro que sí, cuando quieras.
Cerré la puerta y Facundo me acompañó a buscar a mi papá. Dimos muchas vueltas, las maquinas ya no hacían ruido, el día de trabajo parecía haber finalizado.
No sé bien qué hora era, pero realmente, para mí, el tiempo no había pasado.
Encontré a papá, estaba caminando hacia la puerta con destino a casa. -¿Vamos? Facundo viene con nosotros, su papá se fue y mejor que no vuelva solo-, le dije. Me miró sorprendido y se le pusieron los ojos llorosos. Su mirada era muy extraña, estaba emocionado, extrañado y hasta desconcertado...su cara de asombro me asustó, era como si no me reconociera o no entendiera lo que estaba pasando.
No me preocupé, cosas de padres, y seguimos caminando hacia la salida.   

Ese cuarto de la fábrica que nadie valoraba y todos ignoraban tenía, en realidad, mucho más valor del que todos creían. Sólo una niña supo descubrirlo y dejarse atrapar por sus encantos escondidos, encantos que detenían el tiempo.  Habrán sido las ganas de crear de esta pequeña, la iniciativa y el entusiasmo, los que dieron lugar a este nuevo  mundo en la sencilla habitación.


viernes, 29 de julio de 2011

El principio del proyecto

Estuve en el campo hasta hace unos días, así que acá estoy reportándome y subiendo un poco de mi texto.
Mientras lo escribía pensé en agregar un personaje que me “ayude” a contar un poco las cosas (no tenia pensarlo hacerlo, pero surgió). Opte por uno que sea totalmente diferente al narrador…y creo que esto me facilita para poder mostrar bien en claro la postura que tiene la voz principal con respecto al tema del “sueño” y como lo vive…


Esto es el principio y supongo que a partir de acá empezaría a contar las cosas “mágicas” que le empiezan a pasar a la narradora: va a poder meterse en sus sueños, manejarlos etc…




Para muchos puede ser algo más, sin importancia ni trascendencia. Pero para mí, jamás pasan desapercibidos. Es que dicen mucho, es que pasan cosas y no otras, es que aparecen personajes extraños y hasta a veces irreales, es que me traen muchos recuerdos y me dejan pensando…los sueños no son una simple secuencia de cosas que suceden mientras dormimos, tienen algo…
Claro que no a todos les ocurre lo mismo respecto a esto. Un buen ejemplo es mi vecina María Elisa. Fuimos amigas desde muy pequeñas, desde que me mude al barrio de San Vicente. Viví muchas cosas con ella., todas las tardes nos juntábamos a merendar, a chusmear, salíamos a andar en bicicleta o a dar vueltas por la plaza mientras comíamos golosinas.
Ya con 22 años cada una, yo con algunos meses más, no compartimos estas mismas cosas, pero si nos seguimos viendo debes en cuando para tomar un café y charlar.
Recordando esta amistad no puedo dejar de recapitular las innumerables veces que vino o fui a dormir a su casa, o los cientos de campamentos que organizábamos en el jardín de la mía. Cada vez que me despertaba le preguntaba: “¿Y soñaste? ¿Qué soñaste? Si es bueno intenta contármelo antes de desayunar así se te cumple”. Y ella siempre muy superada y con su mejor cara de aburrida me decía: “Nada, no soñé nada… no se porque le das tanta importancia…pasa mientras dormimos ni siquiera tendrías que recordarlos.”
Lo que ella no sabía es que siempre soñamos y según dicen, cada sueño dura un segundo y tenemos miles de ellos en nuestras largas horas de reposo.
Me causa gracia recordarlo, yo siempre tan atenta cada vez que me iba a dormir, con tanta fascinación y María Elisa ni lo pensaba.
En fin, no solo estoy rememorando esto porque era algo que me sorprendía, sino también, porque últimamente no paro de soñar con ella. Primero llegue a pensar que algo malo le había pasado, que estaba enferma o que había muerto. Pero no, nada de eso había sucedido porque hacia menos de dos semanas que había hablado con ella por teléfono.
No siempre soñaba con lo mismo, a veces María Elisa era la protagonista del sueño y se mezclaba con otros personajes que nada tenían que ver con ella, pero sin conmigo. Otras veces simplemente pasaba por atrás de la escena importante y en algunas pocas ocasiones mis sueños me mostraban las viejas épocas que disfrute en el barrio con mi amiga.



miércoles, 13 de julio de 2011

Proyecto narrativo...

Sinceramente no tuve mucho tiempo para dedicarle al proyecto...mañana rindo un final y estuve estudiando bastante!
Empece a leer "Crònicas de una muerta anunciada" de Garcìa Màrquez...me enganche bastante y ya voy por la mitad!...lo cuento, ya que es del genero de la cronica, el cual venimos trabajando...
Tambien estuve googleando las etapas del sueño para ver si me ayudaban con el texto narrativo y de paso mire que significaba soñar con ciertas cosas jaja!
Saludos!

martes, 5 de julio de 2011

Proyecto narrativo - Primeras ideas

Mi proyecto narrativo va a ser un texto narrativo de ficcion., supongo..quiero que tenga algo que ver con el sueño, y con eso me refiero a las etapas del sueño.
Estaria bueno crear un a historia en donde cierto personaje pueda controlar sus sueños e ir de una etapa a la otra segun como el quiera.
Se me ocurrio porque me puse a investigar sobre eso y creo que se puede armar una buena historia con esta idea.

Saludos!!

domingo, 12 de junio de 2011

Eterno cuarto

El reloj marcaba las 6:00 AM, una vez más era hora de ir a trabajar. Desde los quince años trabajo en la fábrica de metalurgia y plástico del barrio de Almagro. Ya es una rutina, ya es una familia la que encontré  en este lugar. De lunes a sábados desde las seis de la mañana hasta las nueve de la noche me ocupo de purificar metales, fundir y solidificar plásticos entre otras cosas. Somos alrededor de cien trabajadores y a pesar de alguna que otra discusión, es un lugar de trabajo muy agradable y confortante…será que sólo somos hombres…
         Cualquiera que venga a la fábrica creería que es un lugar frío, incómodo y muy ruidoso. Posiblemente lo sea, pero me bastan mis 38 años de trabajo para pensar completamente lo opuesto.
         Me toma un tiempo llegar a la fábrica, serán entre una hora y dos las que tengo de viaje. Voy entretenido, pensando, recordándola siempre a ella. ¿Cómo es que se fue? ¿Por qué no esta más? Es todo tan insólito y misterioso, no encuentro y jamás encontré una respuesta para esto. Es que fue hace dos años cuando decidí traer a mi hija Julieta a conocer la fábrica. Estuve con ella durante todo ese día; conoció y recorrió la fábrica una y otra vez, pero se hicieron las nueve de la noche y ella no aparecía...
         Este lugar es increíble, cuantas cosas para jugar y entretenerme… creo que puedo pasarme horas en este cuarto. Desde las enormes maderas hasta los tornillos más pequeños son útiles para empezar a transformar este lugar. Empecé con las piezas de mármol y un par de tablas para armar algunas mesas. Las tuercas y los pernos me sirvieron  para hacer ruido, mucho ruido…pude armar unas maracas. Seguí buscando cosas, encontré unas planchas de corcho que se veían muy aburridas…necesitaban un poco de color. Después de husmear por varios cajones encontré tres tarros de pintura: uno rojo, otro amarillo y el último verde, alcanzaban. Me choque con unas rejillas de metal…las desarme, las pinte y las colgué…era importante que el cuarto quedara bien decorado. Todo estaba quedando muy bien, pero se seguía viendo un poco sucio. Comencé barriendo el piso y luego le quité el polvillo a las cosas que había creado.
Empecé a oír ruidos…alguien se estaba acercando al cuarto. Tocaron la puerta.
-¿Quién es?-, dije.
-Facundo, el hijo de Raúl-, respondió.
-¿Raúl?-, pregunté sorprendida.
-Sí, el que trabaja en el segundo piso con la máquina de aluminio ¿Puedo pasar?
-Si pasá, pero cuidado con los tarros de pintura.
Facundo entró al cuarto; no lo conocía, pero parecía simpático. Me ayudó a armar un par de sillas y a colgar unas torres que había inventado con unos discos de plástico. Era más alto y más fuerte que yo así que colaboró mucho con el armado del cuarto, hasta conectó un par de cables para poder iluminar mejor la pieza.
-Gracias, estaba un poco aburrida después de recorrer la fábrica y descubrí este lugar.
-Quedó muy bien… ¿venís seguido a la fábrica?
-No, hoy la conocí. Está buena, me gusta…seguro venga más seguido.
-Yo vengo siempre, a veces ayudo a papá y otras me la paso yendo de piso en piso.
-¿Si? Ya que tanto la conocés me vas a poder ayudar a seguir ideando el cuarto.
-Claro que si, cuando quieras.
Cerré el cuarto con Facundo que me acompañó a buscar a mi papá. No se bien qué hora era, pero realmente, para mi, el tiempo no había pasado.
Lo encontré, estaba caminando hacia la puerta con destino a casa. -¿Vamos Pa? Facundo viene con nosotros, su papá se fue y mejor que no vuelva solo-, le dije. Me miró sorprendido y se le pusieron los ojos llorosos; no me preocupé, cosas de padres, y seguimos caminando hacia la salida.  

Ese cuarto que nadie valoraba y todos ignoraban tenía, en realidad, mucho más valor del que todos creían. Sólo una niña supo descubrirlo y vitalizar sus encantos escondidos.  Habrán sido las ganas de crear de esta pequeña, la iniciativa y el entusiasmo, los que dieron lugar a este nuevo  mundo en la sencilla habitación.

martes, 7 de junio de 2011

IMPA - Primer visita - Reescritura

IMPA - Primer visita

IMPA, la fábrica de metalurgia y plástico esta ubicada en el barrio de Almagro, mas precisamente en la calle Querandíes al  4290. Pensé que estaba abandonada o que ya no se trabajaba en ella: es muy oscura y fría. Pero no, ocurría completamente lo contrario, la fábrica funcionaba y se manifestaba más que nunca. Cada uno de los trabajadores mantiene la memoria activa de su accionar a través de la solidaridad, la cooperación y el trabajo colectivo.
 Un señor me da la bienvenida, la entrada es sin cargo, me indicó donde es la peña. Hay muchos pisos, en el tercero se lleva a cabo el evento. El lugar se ve un poco descuidado, antiguo, hay varios carteles explicando la situación que se esta viviendo en la fábrica y también hay otros que informan acerca de distintas actividades que se darán próximamente. Veo indicadores que prohíben el paso hacia determinados lugares, supongo que serán los espacios de los trabajadores.
Llegué al tercer piso del IMPA con la idea de que sería una peña tradicional….pero no. Hay mucha gente joven con un estilo muy bohemio, es un lugar cerrado. Bailan zamba folklórica en parejas de hombres y mujeres, ambos tienen un pañuelo en la mano (es característico del baile), están todos ubicados en fila. En lo personal, no me animaría a bailar. Una mujer canta y otros tocan la guitarra, también hay una chica que toca una especie de violín. Me pareció raro, hasta ahora nunca había visto un violín en la música folklórica, o por lo menos en las peñas en las que estuve no figuraba éste instrumento. Mucha gente toma mate, fuma, y  toma vino del pico. Yo me compré un vaso de gaseosa. También venden comida.
Miro el lugar desde afuera, no me siento parte, no siento que esté defendiendo lo mismo que ellos…me parece un lugar totalmente nuevo y fuera de lo que conocía. La gente no nota la llegada de otras personas. Hay un par de niños que corren mientras la gente baila.
Según me dijo un señor esta peña se realiza a modo de “resistencia cultural” ya que quieren trasladar la fábrica. Colaboran con la resistencia de los trabajadores realizando este tipo de actividades, mientras tanto se sigue bregando por la expropiación definitiva de la fábrica. La peña comenzó a  las 14 hs de este día Domingo y durará hasta la madrugada del día siguiente, pero esto no se realiza a diario. Durante la semana se trabaja en IMPA.
Es un lugar bastante interesante, con historia y con motivaciones. Pensé que al venir acá recordaría mis visitas al campo, pero no me sucedió eso. Yo la definiría como una peña urbana, una peña de las nuevas. Por lo menos yo no estaba acostumbrada a estas.

domingo, 29 de mayo de 2011

IMPA, una historia

La fábrica Argentina de metalurgia y plástico se fundó en el año 1918  a partir de capital nacional. IMPA tuvo sus primeras sedes en el barrio de Almagro, Quilmes y Ciudadela y, en 1948, formó parte del DINIE: un grupo de fábricas industriales que estaban dirigidas por el Estado Nacional.

En 1961, por cambios políticos, las instalaciones ubicadas en estos dos últimos lugares se desvincularon transformándose en cooperativas de trabajo y fue la sede de Almagro (Querandíes al 4200) la que continuó su desarrollo. De esta manera, IMPA se convirtió en el líder del mercado dentro del rubro al que se dedicaba.
Durante el gobierno de Carlos Menem, en la década del 90, muchas fábricas en manos del Estado comenzaron a endeudarse, a reducir el número de asociados y a sufrir una desarticulación de las maquinarias. Los trabajadores obtenían salarios muy bajos y esto generó el accionar de los mismos ocupando la empresa. Es aquí donde comenzaron los problemas y la agitación por parte de los operarios…

La empresa se encontraba en un contexto de desamparo tanto gubernamental como sindical. Los trabajadores reaccionaron y decidieron expulsar a la comisión directiva para poder formar parte de ésta y así conservar sus puestos de trabajo. Además, de esta manera, podían controlar que las maquinarias no fueran desarmadas.

Asimismo se logró que la cooperativa quiebre y que IMPA se transforme en una Sociedad Anónima. Comenzó a funcionar, aun en condiciones nefastas, con los servicios de luz, agua, y gas cortados y con la obligación de responder a una deuda que se había contraído anteriormente (de la cual hoy en día se pagó mas del 50%). Una sensación de bronca y enojo predominaba entre los trabajadores que querían cambiar la historia.

La fábrica desarrollo sus tareas normalmente durante los siguientes años hasta que en Abril de 2008 dos acreedores iniciaron acciones legales en contra de la empresa; aunque los motivos eran falsos el juez encargado de la causa declaró la quiebra y el desalojo de la empresa.

Luego de los hechos citados,  una gran cantidad de trabajadores se resistieron y asociados con un grupo de gente dedicado a difundir diferentes tipos de corrientes culturales, ocuparon la planta y continuaron con la producción.
De esta iniciativa surgió un Centro Cultural donde se pueden manifestar diferentes actividades artísticas. Por otro lado, se instaló un centro de salud comunitario y un bachillerato. Ambas se complementaron con otras entidades del barrio a disposición de los vecinos.

El bachillerato es un proyecto que integra lo educativo y lo social. A diferencia de las escuelas normalizadoras, esta se piensa como una organización popular formada en el ámbito de lo barrial y lo social. Se propone un lugar con un significado político, un espacio de puro movimiento y cuestionamiento.
Respecto al Centro Cultural, nos encontramos con una gran producción artística dentro de una producción industrial para todas las edades. Obras de teatro, danzas folklóricas, talleres de canto, talleres combinados de tela y trapecio y mas actividades pueden aprenderse en el IMPA. Los talleres son pagos y el precio de los mismos se averigua en la  fábrica los lunes, miércoles y viernes desde las 15 hs hasta las 20 hs.

Todavía los trabajadores del IMPA están esperando la sanción definitiva de la ley de Expropiación. Resisten y esperan para que se les permitan trabajar en un marco legal.

viernes, 6 de mayo de 2011

Proceso de escritura - Narraciòn a patir de una palabra

A partir de la elección de una palabra (mono) sobre el texto de influencia comencé a redactar mi historia. Inmediatamente al elegirla pensé en una historia que se desarrolle en una selva. Se me ocurrió crear un personaje que visite por primera vez este lugar, por otro lado la narración se basaría en un  animal llamado Floripio que respondería a la elección de la palabra. Quise que entre el mono, Alsirio y la protagonista surgiera una relación de afecto que altere el viaje de la narradora, ya que conoce algo que no esperaba conocer ni encontrar, y  la haga prolongar su estadía. Pero tuve presente en todo momento la idea de que la misma debía regresar a su lugar, a la ciudad. No por nada en especial, pero sinceramente, no tenia pensado que se quedara allí en la selva.
 Le quise dar un final que cierre la historia, un final definitivo en donde todo vuelva a su lugar: la protagonista vuelve a su casa porque padece una enfermedad contra la que no puede luchar en la selva. De alguna manera todo se ordena. Regresa a la ciudad y a la civilización. Cuando considero la manera en la que se dio el viaje, me refiero a que la narradora recapacita y prioriza su salud antes de la relación que tuvo con los personajes de la selva.
Al mismo tiempo quise pensar en algo que hiciera que esta experiencia tuviera mayor trascendencia, es decir, la idea no era que haya un viaje que se realizó y finalizó sin un sentido, sino que a lo largo del tiempo se siga nombrando y recordado. Por eso pensé que la protagonista podría estudiar algo relacionado con los animales.

IMPA - Primer visita

Es un lugar muy extraño, por empezar se trata de una fábrica de metalurgia y plástico en Almagro…pensé que estaba abandonada o que ya no se trabajaba en ella: es muy oscura y fría. Un señor me da la bienvenida, la entrada es sin cargo, me indicó donde es la peña. Hay muchos pisos, en el tercero se lleva a cabo la peña. El lugar se ve un poco descuidado, antiguo, hay varios carteles explicando la situación que se esta viviendo en la fábrica y también hay otros que informan acerca de eventos que se darán próximamente. Veo indicadores que prohíben el paso hacia determinados lugares, supongo que serán los espacios de los trabajadores.
Llegué al tercer piso con la idea de que sería una peña tradicional….pero no. Hay mucha gente joven con un estilo muy bohemio, es un lugar cerrado. Bailan zamba folklórica en parejas de hombres y mujeres, ambos tienen un pañuelo en la mano (es característico del baile), están todos maso menos en fila. Yo no me animaría a bailar. Una mujer canta y otros tocan la guitarra, también hay una chica que toca una especie de violín…me pareció raro, nunca vi un violín en la música folklórica. Mucha gente toma mate, fuma, y  toma vino del pico. Yo me compré un vaso de gaseosa. También venden comida.
Miro el lugar desde afuera, no me siento parte, no siento que esté defendiendo lo mismo que ellos…me parece un lugar totalmente nuevo y fuera de lo que conocía. La gente no nota la llegada de otras personas. Hay un par de niños que corren mientras la gente baila.
Según me dijo un señor esta peña se realiza a modo de “resistencia cultural” ya que quieren trasladar la fábrica. Colaboran con la resistencia de los trabajadores realizando este tipo de actividades. Comienza a  las 14 hs de este día Domingo y dura hasta la madrugada del día siguiente, pero no lo hacen todos los días. Durante la semana se trabaja en la fábrica.
Es un lugar bastante interesante, con historia y con motivaciones. Pensé que al venir acá recordaría el campo pero no me sucedió eso. Es como una peña urbana, una peña de las nuevas. Por lo menos yo no estaba acostumbrada a estas.

miércoles, 27 de abril de 2011

Narracion a partir de una palabra

No es la primera vez que se me ocurría viajar, pero si la primera vez que lo hacía realidad. Muchos años estuve ahorrando para finalmente salir a conocer alguna parte del mundo y el destino elegido fue África.
La experiencia se resume en una sola palabra: única, no sólo fue la alegría constante que sentía por haber hecho realidad este viaje, sino todo lo que en el viví. Fue en una de las tantas excursiones donde conocí a alguien muy especial, su nombre era Alsirio. Un hombre mayor que yo, de pelo largo, gris y hasta un poco blanco. Vivía en la selva hacía ya varios años y por lo que contó, entre tantas otras cosas, siempre había sido un amante de la naturaleza. Vestía una remera rota y sucia que le cubría desde el hombro hasta casi las rodillas. Su casa estaba precariamente construida por palos, ramas y enormes hojas. Se alimentaba con frutos que encontraba en la selva, pescaba y cazaba. Es así que Alsirio disfrutaba mucho de este estilo de vida, desconocido por mí, hasta ese momento.
Pero no estábamos solos, un mono llamado Floripio, autóctono de la selva, vivía con Alsirio desde que había arribado a este increíble lugar. Era un mono divertido, travieso, burlón, pícaro, que contagiaba alegría y muy amigable. Tenía un pelaje bastante oscuro, piel rugosa, manos ásperas y ojos pronunciados. ¿Quién iba a pensar que en este viaje me encontraría con estos dos personajes? Definitivamente fueron ellos quienes hicieron que el recorrido se convirtiera en una gran aventura.
En los cinco días que pasé con ellos recorrí una buena parte de la selva, aprendí a pescar y a conseguir mi propio alimento. Conocí como era la relación entre varios animales que habitaban allí, viví sin ningún tipo de tecnología ni elemento extra que no sea parte la naturaleza (sólo llevaba conmigo una pequeña mochila, que no tuve necesidad de usar). Me bañaba en un enorme río que cruzaba a lo largo de la selva y dormía en la vivienda de Alsirio, sobre un follaje cubierto con una sábana y otras hojas que rondaban por allí. En cambio, Floripio, descansaba en un nido construido por el mismo.
Fue muy especial la relación que tuve con este animal. Aprendí mucho de él y logró ser un gran compañero. El cariño que sentía por Floripio hacía muy difícil pensar en el momento de mi regreso. Es así que pospuse mi vuelta. Aquellos cinco días que pensaba quedarme en la selva se convirtieron en diez, luego en veinte y cuando quise darme cuenta ya había pasado casi un mes desde el día de mi llegada.
Pero a lo largo de los últimos días comencé a ver cosas raras en mi cuerpo. Pequeñas manchas blancas fueron apareciendo en mi piel, mis uñas iban perdiendo color y por las mañanas amanecía con una sensación de debilidad y cansancio muy extraña. Se lo comenté a Alsirio, él no supo que podría ser ya que jamás le había ocurrido. Me preparó un té especial, de hierbas naturales, pensando que mi estado podría mejorar…pero esto nunca ocurrió. Cada día me sentía peor, las manchas blancas se multiplicaban, la sensación de cansancio era cada vez mayor y hasta la temperatura de mi cuerpo aumentaba. Reflexioné y me di cuenta que era hora de regresar a mi casa. Se me hizo muy difícil, no sólo por el amor que le tenía a Alsirio y Floripio, sino también porque no tenía fuerza para emprender la vuelta. Fue una despedida muy triste y angustiante.
 Un grupo de turistas que realizaba una excursión en la selva me ayudó a volver, mi estado seguía igual. De vuelta en la ciudad fui al médico y allí me dijeron que me había infectado por un extraño insecto. Luego de varias semanas de tratamiento, más algunos medicamentos, me cure. Lo que parecía una compleja enfermedad no fue más que una prolongada gripe.
Lamentablemente no volví a tener noticias de ninguno de estos dos amigos. Considerando como se había dado el viaje me di cuenta que mi lugar es donde siempre viví, la ciudad. Claro que aquella experiencia fue incomparable, pero es en este sitio donde debo estar. Finalmente decidí comenzar a estudiar zoología para, de alguna manera, mantenerme siempre en contacto con el mundo de la naturaleza y poder contar mi gran vivencia.

Mi primer libro de influencia


            A pesar de no considerarme una gran lectora, a la hora de leer intento concentrarme en la lectura y aprovechar de ella.
            Comencé a leer Rayuela porque fue uno de los libros obligatorios del colegio. Leíamos en clases, respondíamos cuestionarios y debatíamos la historia a medida que avanzábamos con la lectura. Es una novela muy entretenida y fluida, que requiere atención. Tiene la particularidad de contar con diferentes finales, según como se la lea: alternando los capítulos o leyéndolos de manera continua. En mi opinión esto hace que sea una novela diferente y original.
            Me gustaron los distintos personajes que fueron apareciendo, sobre todo el de “la Maga”, una mujer inculta y desinhibida. Por otro lado es muy interesante observar la manera en que estos se relacionan. Todos los personajes forman parte de “El club de la serpiente”. Es allí donde charlaban, discutían y filosofaban (a veces borrachos) acerca de la vida, en un espacio muy relajado de Paris: un cuarto con ventanas sucias y velas, donde siempre estaban presentes el alcohol, el cigarrillo y el jazz.
            Recordar esta historia, me trae a la mente las clases de lengua en el colegio, clases  alegres y divertidas. Leíamos para nosotras mismas o en voz alta, solas o en grupo  y hasta jugábamos a personificarnos con cada sujeto de la novela. Por eso es que “Rayuela”, de Julio Cortázar, fue el libro que elegí para compartir en este taller.