martes, 2 de agosto de 2011

Proyecto... continuaaaa




Para muchos puede ser algo más, sin importancia ni trascendencia. Pero para mí, jamás pasan desapercibidos. Es que dicen mucho, es que pasan cosas y no otras, es que aparecen personajes extraños y hasta a veces irreales, es que me traen muchos recuerdos y me dejan pensando…los sueños no son una simple secuencia de cosas que suceden mientras dormimos, tienen algo…
Claro que no a todos les ocurre lo mismo respecto a esto. Un buen ejemplo es mi vecina María Elisa. Fuimos amigas desde muy pequeñas, desde que me mude al barrio de San Vicente. Viví muchas cosas con ella., todas las tardes nos juntábamos a merendar, a chusmear, salíamos a andar en bicicleta o a dar vueltas por la plaza mientras comíamos golosinas.
Ya con 22 años cada una, yo con algunos meses más, no compartimos estas mismas cosas, pero si nos seguimos viendo debes en cuando para tomar un café y charlar. Estas veces en Buenos Aires.
Recordando nuestra amistad no puedo dejar de recapitular las innumerables veces que vino o fui a dormir a su casa, o los cientos de campamentos que organizábamos en el jardín de la mía. Cada vez que me despertaba le preguntaba: “¿Y soñaste? ¿Qué soñaste? Si es bueno intenta contármelo antes de desayunar así se te cumple”. Y ella siempre muy superada y con su mejor cara de aburrida me decía: “Nada, no soñé nada… no se porque le das tanta importancia…pasa mientras dormimos ni siquiera tendrías que recordarlos.”
Lo que ella no sabía es que siempre soñamos y según dicen,  cada sueño dura un segundo y tenemos miles de ellos en nuestras largas horas de reposo.
Me causa gracia recordarlo, yo siempre tan atenta cada vez que me iba a dormir, con tanta fascinación y María Elisa ni lo pensaba.
En fin, no solo estoy rememorando esto porque era algo que me sorprendía, sino también, porque últimamente no paro de soñar con ella. Primero llegue a pensar que algo malo le había pasado, que estaba enferma o que había muerto. Pero no, nada de eso había sucedido porque hacia menos de dos semanas que había hablado con ella por teléfono.
No siempre soñaba con lo mismo, a veces María Elisa era la protagonista del sueño y se mezclaba con otros personajes que nada tenían que ver con ella, pero si conmigo. Otras veces simplemente pasaba por atrás de la escena importante y en algunas pocas ocasiones mis sueños me mostraban las viejas épocas que disfrute en el barrio con mi amiga.

Mi ojos comienzan a moverse cada vez con menos frecuencia, todo en mi cuerpo se enlentece, siento que me estoy durmiendo, siento que me voy cayendo. Mis ojos se cerraron por completo, el inconciente se despierta, la realidad se distorsiona y comienzo a percibir cosas que no existen. Una vez más la veo a María Elisa, las imágenes cambian rápidamente…son raras, tan reales y vividas que dudo si estoy dormida o despierta. Se fusionan diferentes personas, lugares, épocas, edades, todo de manera discontinua y sin sentido.
Esta vez María Elisa llora y grita, me pide ayuda desesperada. No puedo entender que es lo que sucede, no sé como ayudarla…poco a poco se va alejando, pero ahora la noto enojada. La quiero ir a buscar pero me quedo pasmada mirando como desaparece por las calles. Por lo que se ve son las viejas veredas de San Vicente, puedo ver la plaza pero con gente de otros países…extranjeros… ¿Por qué hay extranjeros en San Vicente?
No siento estar dormida, al contrario…yo manejo mi propio sueño. Me desperté.
            Que sensación tan rara, ¿sentir que puedo manejar mi propio sueño? Inmediatamente a que eso sucediera mis ojos se abrieron. Lo recuerdo todo, fue corto pero me quedé preocupada. Pensé en llamarla a María Elisa, pero a ella no le importaría. Además, hacia pocos días me había mandando un mail contando que emprendería un viaje a Centroamérica con su novio, en busca de una reconciliación. No tenía sentido contarle sobre esto.
Decidí entonces, dejarlo pasar  y cada vez que vuelva a soñar… dejarme llevar. Y si sentía de nuevo esa sensación de control, dejarla fluir…
            Así fue, varias noches seguidas seguí soñando con María Elisa, entre muchas otras cosas. La particularidad de todos estos sueños fue que podía hacer lo que yo quisiera en cada uno de ellos: viaje a lugares impensados, pude volar, conocí a mis abuelos, envevejecì, le cambié el color al cielo, fracasé como modelo, me casé, le descubrí la cura al cáncer, fui famosa, tuve una banda de rock, volví a la niñez y hasta conocí la muerte. Sueños ilimitados pero vigilados.
Si, vigilados…a pesar de que yo dormía, en los sueños estaba bien despierta. No pasaban cosas que yo no quisiera, me encontraba con gente y evitaba a otra, todo se daba a mi gusto. Podría verse un poco aburrido, pero no lo era, incluso era más emocionante. Me entretenía ver la cantidad de cosas que podría armar y desarmar.
De ahí que en uno de mis sueños se me ocurrió volver a ser pequeña y revivir las placenteras tardes con María Elisa. Las dos estábamos andando en bicicleta por la plaza Mariano Moreno y comiendo girasoles tostados que guardábamos en el bolsillo de la campera. Era una tarde de primavera, un poco fría para ser esa época del año. Pasábamos por mi casa, saludábamos a mi mama que barría la vereda y a mi abuelo que estaba sentado en su silla disfrutando la tarde. Después de una larga marcha, conducíamos hasta la casa de la prima de María, Berta. Ella había muerto hacia varios años ya, pero no podía no estar en este sueño, en esta típica tarde en San Vicente. Siempre con una sonrisa, tan animada y chistosa. La visitábamos y ella nos esperaba con su tradicional tarta de coco. Caía la tarde y terminábamos el recorrido, cada una en su casa.
Lindo sueño.
            A la mañana siguiente, me llega un mail de María Elisa:

¡Hola amiga! ¿Cómo anda Buenos Aires? Yo la estoy pasando muy bien con Sebas, ahora estamos en Costa Rica. Llego en un par de días, podríamos combinar algo para hacer, tengo muchas cosas que contarte. No me aguante una de ellas…así que te cuento ahora… ¡ayer soñé! ¿Increíble, no? Un sueño hermoso, estábamos las dos en San Vicente paseando en bicicleta, aparecía tu mamà, tu abuelo y ¡hasta Berta! Me puso muy contenta volver a verla, si bien fue un sueño, me sentí muy cerca de ella. No tengo mucho tiempo, pero en cuanto nos veamos te cuento cada detalle de mi primer sueño. Buen comienzo ¿no?
¡Te mando un beso grande, Chau!
            Si el sueño con María me había gusto, para esto no tenia palabras. Por primera vez mi amiga había soñado, soñó mi sueño, ¿la habré hecho soñar? Le respondí el mail:

¡Increíble pero cierto! Me pone muy contenta, y si…gran comienzo. Así de lindos son los sueños, cumplís deseos, te transportas pasajeramente a otra dimensión, descargas el inconsciente y perdès la razón. Pocas veces vas a poder recogerlos por completo…pero lo que te queda de ellos, es lo que importa.
¡Saludos amiga! Hasta la vuelta…



Continuando la historia apareció el tema del viaje. Propuse que la protagonista y Maria Elisa se "unieran" en un viaje, el sueño. Mientras Maria Elisa viaja realmente, físicamente a Centroamérica...la protagonista se conecta con ella a través del sueño que tienen en común. También de alguna manera la protagonista es "responsable" de que su amiga sueñe...
Quedan sin resolverse algunas cuestiones como las que aparecen en el primer sueño que la protagonista cuenta...no se explica porque aparecen extranjeros en San Vicente ni tampoco porque Maria Elisa lloraba y escapaba... debería resolverse en la narración?
Leí  consigna para soñantes del cuadernillo...verdaderamente no se si me pude armar una propia consigna... pero si le hice caso al tema de no contar el viaje completo (por eso intente no explicar el primer sueño ni tampoco porque las dos sueñan lo mismo o porque la protagonista es la encargada de que Maria sueñe)

Por ultimo, cuando empece el párrafo de "Mis sueños comienzan a moverse cada vez con menos..." lo hice de la nada, osea, abrí el word y lo escribí, y así nomas lo uní con lo anterior...no se si quedo muy bien...

Por ahora, hay esto....pretendo ver la película "El origen" haber si se me ocurre algo mas...

besos!

4 comentarios:

  1. ah! y tampoco se si esta muy bien cuando escribo los mails, solo puse los dos puntos y lo escribí,sin comillas...sin nada, esta bien?

    ResponderEliminar
  2. Hola Aurelia,

    Me parece que el texto despierta interés. No tenés por qué atar todos los cabos, al contrario (acordate de Piglia).

    Pienso que no hay mucho en común entre El Origen y tu historia. Acá no hay ciencia ficción y, si aparece el tema de los sueños, aparece más vinculado a lo afectivo, a un espacio de unión y encuentro con los seres queridos. Va por otro lado... ¿pero adónde? Tendrías que pensar ─si no lo hiciste ya─ hacia dónde va esta historia. Si empezaste escribiendo por escribir, es momento de hacer una pausa y planificar.

    Ah, con respecto al formato para introducir los mails, así funciona. Si querés demarcar más la diferencia, podrías escribirlos en itálica.

    Saludos,

    Emilia

    ResponderEliminar
  3. Hola Emilia!
    Si funciona asi lo de los mails, asi lo dejo...

    Es verdad que con El Origen no tiene nada que ver, igual mejor... le queria dar como este lugar de encuentro al sueño...creo que va por ese lado. La protagonista encuentra en los sueños un espacio donde puede hacer lo que quiera, como reencontrarse con seres queridos, ser cosas que no es o volver a otros tiempos...ese sentido quiero darle a la historia. Y ademas esas ganas e interes que le pone al momento de soñar hacen que su amiga, que jamas soño, pueda hacerlo...

    ResponderEliminar
  4. vamos a ver como lo voy modificando para dejar en claro este sentido que le doy a la historia!

    Gracias! besos!

    ResponderEliminar