Mientras lo escribía pensé en agregar un personaje que me “ayude” a contar un poco las cosas (no tenia pensarlo hacerlo, pero surgió). Opte por uno que sea totalmente diferente al narrador…y creo que esto me facilita para poder mostrar bien en claro la postura que tiene la voz principal con respecto al tema del “sueño” y como lo vive…
Esto es el principio y supongo que a partir de acá empezaría a contar las cosas “mágicas” que le empiezan a pasar a la narradora: va a poder meterse en sus sueños, manejarlos etc…
Para muchos puede ser algo más, sin importancia ni trascendencia. Pero para mí, jamás pasan desapercibidos. Es que dicen mucho, es que pasan cosas y no otras, es que aparecen personajes extraños y hasta a veces irreales, es que me traen muchos recuerdos y me dejan pensando…los sueños no son una simple secuencia de cosas que suceden mientras dormimos, tienen algo…
Claro que no a todos les ocurre lo mismo respecto a esto. Un buen ejemplo es mi vecina María Elisa. Fuimos amigas desde muy pequeñas, desde que me mude al barrio de San Vicente. Viví muchas cosas con ella., todas las tardes nos juntábamos a merendar, a chusmear, salíamos a andar en bicicleta o a dar vueltas por la plaza mientras comíamos golosinas.
Ya con 22 años cada una, yo con algunos meses más, no compartimos estas mismas cosas, pero si nos seguimos viendo debes en cuando para tomar un café y charlar.
Recordando esta amistad no puedo dejar de recapitular las innumerables veces que vino o fui a dormir a su casa, o los cientos de campamentos que organizábamos en el jardín de la mía. Cada vez que me despertaba le preguntaba: “¿Y soñaste? ¿Qué soñaste? Si es bueno intenta contármelo antes de desayunar así se te cumple”. Y ella siempre muy superada y con su mejor cara de aburrida me decía: “Nada, no soñé nada… no se porque le das tanta importancia…pasa mientras dormimos ni siquiera tendrías que recordarlos.”
Lo que ella no sabía es que siempre soñamos y según dicen, cada sueño dura un segundo y tenemos miles de ellos en nuestras largas horas de reposo.
Me causa gracia recordarlo, yo siempre tan atenta cada vez que me iba a dormir, con tanta fascinación y María Elisa ni lo pensaba.
En fin, no solo estoy rememorando esto porque era algo que me sorprendía, sino también, porque últimamente no paro de soñar con ella. Primero llegue a pensar que algo malo le había pasado, que estaba enferma o que había muerto. Pero no, nada de eso había sucedido porque hacia menos de dos semanas que había hablado con ella por teléfono.
No siempre soñaba con lo mismo, a veces María Elisa era la protagonista del sueño y se mezclaba con otros personajes que nada tenían que ver con ella, pero sin conmigo. Otras veces simplemente pasaba por atrás de la escena importante y en algunas pocas ocasiones mis sueños me mostraban las viejas épocas que disfrute en el barrio con mi amiga.
aurelia, esperamos cómo sigue entonces
ResponderEliminarprestá mucha atención a la bibliografía que les indiqué sobre proyecto narrativo y procesos de escritura
fijate los tiempos que tenemos...
claudia